Bôndy
Bôndy

Recuperar Madagascar, ¿a qué precio?

Publicado el: 06 de enero de 2021

En diciembre, los valses de reforestación vuelven a aparecer tradicionalmente en los medios de comunicación. Alguna empresa, escuela, ministerio o iglesia muestra con orgullo su acción de reforestación. Sin embargo, la superficie forestal de Madagascar está disminuyendo a un ritmo elevado. (510.000 ha deforestadas en 2017 según Global Forest Watch).

Las iniciativas de reforestación han florecido en todas las direcciones sin ningún sentido, estrategia o resultado real. Además de ser un tema clave en la lucha contra el calentamiento global y la protección de la biodiversidad de Madagascar, la lucha contra la deforestación se ha convertido en un pilar de comunicación en el que todos intentan implicarse. Aunque la voluntad puede ser buena y sincera al principio, algunos proyectos de reforestación no conducen a ningún resultado, o incluso peor, pueden provocar desastres ecológicos. Sin conocimientos técnicos, seguimiento de los árboles y participación de la población local, esto no es reforestación.

(Re)valorización de los árboles en Madagascar

En contra de la creencia popular, los árboles tienen un importante valor económico y social, por lo que son una buena oportunidad de inversión y desarrollo para Madagascar. Los recursos forestales leñosos (madera) y no leñosos (aceites esenciales, especias, frutos...) contribuyen al desarrollo económico y social de las zonas rurales de Madagascar. En su modelo, Bôndy planta árboles útiles en las explotaciones de sus agricultores asociados para proporcionar de forma óptima recursos alimentarios, energéticos y de ingresos. Esto adopta la forma de una finca agroforestal responsable y sostenible. Es importante que los árboles "vivos" sean más valiosos para los agricultores que su tala.

La necesidad urgente de reverdecer Madagascar: una estrategia nacional clara y la participación del sector privado

Es urgente. Si no reaccionamos, a Madagascar y a nuestras condiciones de vida les espera un futuro oscuro. Plantar un árbol es creer en el futuro. Pero debe plantarse correctamente. El éxito de la repoblación forestal debe prepararse con al menos un año de antelación y supervisarse durante varios años después de la plantación. Una estrategia nacional clara y definida debería fomentar y evaluar los proyectos de reforestación con criterios cualitativos, no cuantitativos. Cada proyecto de reforestación debe ser declarado, informado y supervisado por un organismo especializado (público o privado reconocido).

Reverdecer Madagascar es ambicioso pero alcanzable. Las raíces del éxito de este proyecto residen en el compromiso de cada una de las partes interesadas (Estado, sector privado, sociedad civil). Nosotros, pero sobre todo las generaciones futuras, cosecharemos los beneficios de este esfuerzo colectivo.

Publicación en elExpress Madagascar


Noticias relacionadas